La decisión de la FIA de devolverle a Pierre Gasly el tercer puesto del Gran Premio de Mónaco parecía haber cerrado uno de los capítulos más polémicos de la temporada de Fórmula 1. Sin embargo, apenas unas horas después de conocerse la resolución, surgió un nuevo foco de conflicto: McLaren y Red Bull notificaron formalmente su intención de apelar el fallo que benefició a Alpine.

El periodista especializado Adam Cooper informó desde el paddock del Gran Premio de Barcelona que ambas escuderías iniciaron el primer paso del procedimiento judicial ante la FIA. La maniobra no implica necesariamente que presentarán una apelación definitiva, pero sí les permite ganar tiempo para evaluar los fundamentos legales y deportivos antes de tomar una decisión final.

El cambio de clasificación afecta directamente a los dos equipos. Con la restitución del podio, Gasly recuperó el tercer lugar que había perdido por dos sanciones de cinco segundos por exceso de velocidad en el pit lane. Como consecuencia, Isack Hadjar, de Red Bull, descendió del tercer al cuarto puesto, mientras que Oscar Piastri, de McLaren, pasó de cuarto a quinto. 

La controversia se originó luego de que Alpine solicitara una revisión de las penalizaciones al detectar que los datos internos del equipo no coincidían con las mediciones oficiales. La investigación posterior reveló que Formula One Management había utilizado una distancia incorrecta para calcular la velocidad de los autos dentro del pit lane, lo que provocó una sobreestimación en los registros.

Durante la audiencia celebrada en Barcelona, McLaren sostuvo que no existía la necesidad de modificar el resultado final. Desde la escudería argumentaron que las posibles diferencias en la medición de la velocidad son un riesgo conocido y que los equipos adaptan permanentemente sus procedimientos para contemplarlas. Además, señalaron que algunos pilotos, entre ellos Piastri, ya habían cumplido sus sanciones durante la carrera, por lo que no podían beneficiarse de una eventual corrección.

Desde Alpine, en cambio, defendieron su postura. El director general Steve Nielsen explicó que las alarmas se encendieron porque las supuestas infracciones de Gasly no aparecían reflejadas en la telemetría del equipo. “Esta vez fue diferente. No estaba en nuestros datos. Esa fue la mayor señal de alarma para nosotros”, afirmó.

De acuerdo con el reglamento de la FIA, McLaren y Red Bull disponen ahora de 96 horas para decidir si avanzan con la apelación o si desisten del proceso. Mientras tanto, el caso Gasly sigue abierto y amenaza con prolongar una polémica que ya se convirtió en uno de los episodios más discutidos de la temporada 2026.